Omar Tavormina se recibió de Contador Público en el año 1974. Se desempeñaba como empleado en el Centro de Cómputos del Banco Nación cuando decidió intentar una nueva actividad: la de Martillero Público. Algunos familiares contaban con una amplia trayectoria en el ejercicio y supieron transmitirle sus virtudes.
Comencé en un local propio en Ciudadela, sobre la calle J B Justo nº 3626 en junio de 1975 y el negocio tuvo desde el inicio y hasta los primeros meses de 1984 un sólo parate, que fue el reacomodamiento de los valores por el Rodrigazo. Luego de ello, la compra venta y reventa no cesaban. Era un negocio de publicar y en un día laborable a las 18hs tener la reserva ya tomada. El cliente era respetuoso de la tasación a pesar de mis 27 años.
Vivía en la localidad de Saenz Peña ( próxima a Devoto) en donde adquirí una importante propiedad en esquina e instalé la oficina que hasta la fecha mantengo. Se inauguró en abril de 1980. La tendencia era de venta muy simple con crédidos del Banco Provincia hasta 60 cuotas fijas en pesos con sólo adjuntar el boleto con el 30% de anticipo, y el resto del saldo era abonado por el banco.
En 1984 comienzo a conocer lo que es pasar meses sin vender. El propietario no se casa con ningún profesional: comienza el revoleo de propiedades que se la dan a varios y el que vende vende. Decae la demanda, los valores tocan un piso que sólo se revierte con el Plan Austral.
A principio de los años 90 abro uno nuevo local en Juncal y S Bustamante y, junto con el anterior, la venta se concretaba casi por un simple dibujo de la propiedad. Ya contábamos con los servicios de Citec ( por intermedio de Interesistemas). Era tal el crecimiento de los valores que hasta vendimos el local que habíamos comprado en el centro.
En los últimos años se comenzó a construir en altura cambiando la antigua fisonomía del barrio de casas bajas. Pero aun permanece el contacto con la gente y su amabilidad… se siente la confianza de ellos. El lugar que más me gusta en general es la zona comercial. Son importantes los medios de transporte: dos ferrocarriles (San Martín y dos estaciones del Urquiza) líneas de colectivos a Capital ( 105 a pleno centro en 40minutos) otros a San Martín, Belgrano, Flores etc.
Los fines de semana son muy pacíficos. La actividad comercial en mi rubro no existe: hay muy pocas visitas en domingos y los sábados a la tarde no es normal atender la inmobiliaria.
Al que pretenda mudarse aquí le diría lo mismo que opiné hace 20 años al vender la casa de don Marcos De Nevi. Una ubicación próxima a V Devoto a metros de Gral. Paz y de ferrocarriles con el agregado actual de acceso en 10 minutos a autopista o Panamericana y salida al centro súper rápido, tanto en auto como con tren y subte: se puede estar en Corrientes y Florida en 35 minutos.
Hay excelentes colegios estatales y privados (bilingües) y cercano a centros comerciales y supermercados ( Norte, Carrefour, Jumbo, etc.) y, además, una zona que promete mucho progreso para los próximos 10 años….”
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